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Rick Wade se graduó de Moody Bible Institute con un B.A. en Comunicaciones (radiodifusión) en 1986. Se graduó con honores en 1990 de Trinity Evangelical Divinity School con un M.A. en Pensamiento Cristiano (teología/filosofía), donde sus estudios culminaron en una tesis sobre la apologética de Carl F. H. Henry. Rick y su familia viven en Rowlett, Texas. Si usted tiene algún comentario o pregunta sobre este artículo, envíelo por favor a espanol@probe.org.

Fuente: http://espanol.leaderu.com/docs/teologia/el_mundo.html

La religión

El propósito de este ensayo es echar una mirada al mundo grecorromano en el que vivía el apóstol Pablo, para que podamos entender mejor su ministerio. Cuando comprendemos el contexto histórico, nos ayuda a tener esta perspectiva. Hablaremos de la religión, la filosofía, el grupo familiar y la moralidad social de la cultura helenista, con una mirada final a los conflictos que enfrentaban los cristianos.

Comencemos con la religión del primer siglo. Hay dos episodios en el libro de Hechos que nos dan una comprensión de las creencias y prácticas religiosas de este tiempo.

En Hechos 19, leemos acerca de los problemas que enfrentaron los compañeros de Pablo por su ministerio en Éfeso. Los artesanos que hacían altares en miniatura de Artemisa, la deidad local, objetaban la enseñanza de Pablo de que “no son dioses los que se hacen con las manos” (Hechos 19:26). En el mundo de Pablo, la religión era una parte integral de la vida de todos. Los cultos auspiciados por el estado eran una expresión religiosa en la que todos participaban. El historiador Everett Ferguson señala que “las creencias y prácticas religiosas más arraigadas, tanto en Grecia como en Roma… estaban asociadas con el culto cívico tradicional.” [1] El estado a la vez financiaba y se beneficiaba de estos cultos.

Cada ciudad tenía su santo patrón. La ciudad de Éfeso honraba a Artemisa (o Diana), la diosa de la naturaleza y del nacimiento. La estatua de Artemisa estaba en un templo magnífico, cuatro veces el tamaño del Partenón de Atenas. Las deidades como Artemisa eran honradas con festivales, oraciones y sacrificios. Las festividades anuales incluían banquetes, entretenimiento, sacrificios, procesiones, competencias de atletismo y la realización de ritos de misterio. Las oraciones incluían invocaciones, adoración y peticiones, con el objetivo de recibir el favor de la diosa. Los sacrificios se ofrecían para adoración, agradecimiento o súplica.

Los disturbios en Éfeso que resultaron de la enseñanza de Pablo fueron impulsados en parte por preocupaciones monetarias; los artesanos temían perder su negocio. Pero el cántico: “¡Grande es Diana de los efesios!” que siguió durante dos horas-de parte de personas que ni siquiera sabían cuál era el problema específico-muestra que el dinero no era el único tema. La fuerza de la devoción religiosa a los cultos cívicos era tan grande que los emperadores romanos vieron la ventaja de identificarse con ellos en vez de combatirlos. Hablaremos más de esto al avanzar en este artículo.

Éfeso era también un centro importante de la magia, otro aspecto de la práctica religiosa del primer siglo. En Hechos 19, leemos que los que practicaban la magia o la hechicería abandonaron sus prácticas y quemaron sus rollos mientras declaraban públicamente su nueva fe.

Los rollos de los efesios contenían palabras y fórmulas secretas que eran usadas para forzar a los dioses a cumplir los deseos propios. La fórmula precisa era crítica. Los practicantes buscaban riqueza, sanidad o poder; hasta usaban la magia para intentar conseguir el amor de otra persona. Como también se creía que conocer el verdadero nombre de una persona significaba tener poder sobre esa persona, los nombres y las fórmulas eran mezclados para producir una magia fuerte.

Pablo llevó su mensaje a un mundo que tenía una multitud de creencias religiosas, y el mensaje que proclamó mostró su poder sobre ellos. Cuando miramos a nuestra cultura con su espectro religioso cada vez más pluralista, debemos recordar que nosotros también llevamos el mismo evangelio con el mismo poder.
La filosofía

Cuando el apóstol Pablo visitó Atenas, llevó el mensaje de Cristo al mercado, donde se podía encontrar una amplia variedad de personas. Entre las personas con las que habló estaban los filósofos epicúreos y estoicos. Leemos de su encuentro con ellos en Hechos 17.

¿Quiénes eran esto epicúreos y estoicos? Quisiera dar un bosquejo en miniatura de sus ideas acerca de Dios, del hombre y del mundo, para que nos ayude a entender por qué Pablo hizo lo que hizo.

El estoicismo y el epicureísmo eran filosofías que fueron desarrolladas para liberar a las personas de las preocupaciones de la vida actual.

El estoicismo era materialista y panteísta. Es decir, los estoicos creían que todo estaba compuesto por materia. La forma más elevada de la materia era de naturaleza divina, y permeaba el universo. La llamaban de diferentes formas: fuego, Zeus, o aun Dios. Creían que este “fuego” divino, o Dios, generó el universo y un día tomaría de nuevo el universo para sí mediante un gran incendio. Este ciclo de creación e incendio se repite eternamente.

El estoicismo era, entonces, determinista. Las cosas son como son y no pueden ser cambiadas. Para encontrar la verdadera felicidad, ellos creían que uno debía entender el curso de la naturaleza mediante la razón, y simplemente aceptar las cosas tal como eran.

En contraste con los estoicos, Pablo enseñaba que Dios es personal y no una parte del universo. También enseñaba que habría un juicio venidero, y no un incendio gigantesco que llevaría a otro ciclo.

Los epicúreos se centraban en la felicidad del individuo, también, pero tomaban una dirección completamente distinta a los estoicos. Ellos creían que el camino a la felicidad era a través de la maximización del placer y la minimización del dolor. La tranquilidad se buscaba a través de una vida tranquila y contemplativa, entre una comunidad de amigos.

Los epicúreos eran también materialistas, pero no eran panteístas. Ellos creían que el universo fue formado a partir de átomos que caían del espacio y que de vez en cuando chocaban entre sí accidentalmente, y con el tiempo formaron las estrellas, los planetas y nosotros. Cuando morimos, simplemente nos disolvemos convirtiéndonos en átomos nuevamente. Los epicúreos creían en dioses, pero pensaban que eran como los hombres, sólo que eran de un orden superior. Los dioses residían en alguna parte del espacio, disfrutando una vida de placer tranquilo como la de los epicúreos. No tenían nada que ver con los hombres. Aparte de la participación en sacrificios y rituales religiosos para propósitos estéticos, los epicúreos creían que los humanos no tenían que preocuparse por los dioses.

Contra los epicúreos, Pablo enseñaba que Dios se involucra en los asuntos de su creación y nos creó específicamente para buscarlo a Él. Por supuesto, la doctrina de Pablo sobre un juicio futuro no encajaba con su pensamiento tampoco.

Cuando Pablo evangelizaba el mundo griego, a veces usaba su terminología y conceptos; hasta citaba a sus poetas. Pero él predicaba un mensaje muy diferente. Tal vez nosotros también podemos encontrar un terreno común con nuestra cultura sabiendo lo que cree la gente y presentando el evangelio en formas que puedan entender. Sin modificar el mensaje mismo, debemos expresarlo de forma tal que pueda ser comprendido. Si no lo hacemos, nos costará mucho lograr que la gente escuche.
El grupo familiar

Hemos dedicado alguna atención a la religión y a la filosofía del tiempo de Pablo, pero ¿qué de las estructuras sociales del mundo grecorromano? Más específicamente, ¿cómo era la familia en el primer siglo?

Para el primer siglo d.C. el matrimonio era principalmente por mutuo consentimiento. El historiador Everett Ferguson describe el matrimonio así: “El consentimiento para vivir juntos constituía el matrimonio en todas las sociedades, y la procreación de hijos era su objetivo explícito. Los matrimonios eran registrados para que los hijos fueran legítimos.” [2] Si bien los matrimonios eran monógamos en general, el adulterio era frecuente. El divorcio requería sólo una notificación oral o escrita.

El hombre tenía un papel dominante en la familia. Tenía una autoridad absoluta sobre sus hijos y esclavos. Las esposas permanecían bajo la autoridad de sus padres. Los hombres ocupaban su tiempo en intereses de negocios y salidas sociales como banquetes y los gimnasios que incluían instalaciones para ejercicios, piscinas y salas de conferencias. Estos funcionaban como centros comunitarios.

Cuando faltaba el esposo la esposa podía dirigir sus negocios por él. Sin embargo, administrar el hogar era la responsabilidad primaria de la esposa. Ferguson cita al escritor griego Apolodoro, quien dijo: “Tenemos cortesanos para el placer, criadas para la atención cotidiana del cuerpo, esposas para tener hijos legítimos y para ser guardianes confiables de las cosas en el hogar.” [3]

Sin embargo, las mujeres no estaban confinadas necesariamente al hogar. Algunas se ocupaban de cosas tan diversas como la música, la medicina y el comercio. Muchas ocupaban cargos públicos, y algunas tenían posiciones de liderazgo en los cultos religiosos.

Los hijos no eran considerados como parte de la familia hasta que los reconociera el padre. Podían ser vendidos o expuestos si no eran queridos.

Los padres debían encontrar una educación adecuada para sus hijos por su cuenta. Las niñas podían ir a las escuelas elementales, pero no era frecuente. En su mayor parte, aprendían las habilidades hogareñas en casa. Si bien la mayoría de los varones aprendían un oficio en casa o como aprendices, podían pasar por una educación primaria, secundaria o avanzada, dependiendo de su posición social. La memorización mecánica era un elemento clave en la educación primaria. La retórica era el tema más importante en la educación avanzada.

Los esclavos formaban parte de la familia en el imperio romano. Podían ser conseguidos a través de varios medios, incluyendo la guerra, la exposición infantil y la venta de personas para pagar sus deudas. Los esclavos podían trabajar en minas, en templos, en hogares como maestros o en la industria; hasta tenían posiciones elevadas como administradores en la burocracia civil. Los esclavos a menudo ganaban suficiente dinero como para comprar su propia libertad, si bien tenían que seguir trabajando para sus dueños anteriores.

A esta sociedad los apóstoles trajeron nuevas ideas acerca del valor del individuo y las relaciones familiares. Los esposos debían ser fieles a sus propias esposas y debían amarlas como si fueran sus propios cuerpos. Los hijos debían considerarse como mucho más que activos o pasivos económicos. A los amos se les dijo que trataran a sus esclavos con justicia y equidad. Las personas hoy que denigran al cristianismo por ser “opresivo” probablemente no tienen idea de cuánto elevó a las personas en el mundo helenista.
Moralidad social

La instrucción moral en el mundo helenista estaba fundada más en la filosofía y las costumbres que en la religión. La religión era mayormente externa; es decir, era una cuestión de rituales más que de una transformación interna. La filosofía buscaba enseñar a las personas cómo vivir. Los filósofos prestaban mucha atención a cuestiones como la virtud, la amistad y la responsabilidad cívica. [4]

El historiador Everett Ferguson señala que la evidencia de la era grecorromana indica que muchas personas vivían vidas bastante virtuosas. Las inscripciones en las tumbas, por ejemplo, incluyen elogios a esposos y esposas por su bondad y fidelidad. [5]

A pesar de todo esto, la historia revela una cultura moralmente depravada en el primer siglo. Un ejemplo es la inmoralidad sexual. “La gran cantidad de palabras en el idioma griego para las relaciones sexuales,” dice Ferguson, “sugiere una preocupación con este aspecto de la vida.” [6] Como se notó antes, el adulterio era frecuente. Los hombres solían tener meretrices para el placer físico. La homosexualidad entre jóvenes o entre un hombre mayor y uno menor era aceptado abiertamente. La prostitución en los templos formaba parte de algunos cultos religiosos.

El mundo helenista tenía en baja estima el valor humano. Antes mencioné la exposición infantil como una forma de sacarse de encima a los niños. Los bebés no deseados-más frecuentemente mujeres-eran dejadas sobre la pila de basura o eran abandonadas en alguna parte retirada para que mueran. Podían ser tomadas para ser usadas, vendidas como esclavas o podían servir como prostitutas.

La brutalidad de ese tiempo se puede ver más claramente en los juegos de los anfiteatros romanos. Ferguson señala que: “los anfiteatros de occidente testifican del deseo de sangre bajo el imperio. Los espectáculos de combates entre gladiadores-hombre contra hombre, hombre contra animal, y animal contra animal-atraían multitudes enormes, y reemplazaron el drama griego y el atletismo en su popularidad.”[7] Las ejecuciones eran consideradas menos emocionantes que los combates mortales. En consecuencia, cuando se incluían ejecuciones en el programa del día, solían llevarse a cabo típicamente durante el receso del almuerzo. Una de las formas de eliminar a los criminales era vistiéndolos con pieles de animales y arrojándolos a animales salvajes.

Esta brutalidad se extendió a los cristianos en los tiempos de persecución. El Libro de los Mártires de Foxe registra que Nerón hizo arrojar a los cristianos a los animales salvajes. También hizo que los sumergieran en cera, que fueran montados sobre árboles y quemados como antorchas gigantescas en sus jardines. [8]

A este mundo de inmoralidad y brutalidad llegó el mensaje de amor y justicia que se encuentran en Jesús. Como ocurrió con el judaísmo antes, el cristianismo juntó la religión con la moralidad. Reveló la norma de bondad de Dios y el amor sacrificial de Cristo, y brindó el poder de lograr esa norma mediante la obra de regeneración del Espíritu basada en la obra de Cristo en la cruz.

Hoy, la ética y la religión vuelven a estar separados. Y los resultados pueden verse. Pero, como en el primer siglo, los cristianos hoy tienen un mensaje de gracia para nuestra sociedad. Dios no sólo nos dice lo que es bueno, sino también nos permite ser buenos.

El conflicto de los cristianos con la cultura

En la iglesia primitiva, el carácter de los cristianos era muy importante para poder ser oídos y para ganar conversos mientras daban testimonio osadamente de su nueva fe.

¿Cómo eran los cristianos? El escritor de la epístola a Diogneto, escrita probablemente a principios del siglo segundo, decía esto de ellos: “Se casan como todos; tienen hijos, pero no destruyen a su descendencia. Tienen una mesa común, pero no una cama común. Están en la carne, pero no viven según la carne. Pasan sus días sobre la tierra, pero son ciudadanos del cielo. Obedecen la ley requerida, y al mismo tiempo sobrepasan las leyes en sus vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos.” [9]

Si sus vidas eran de una naturaleza tan ejemplar, ¿qué era que hacía que los cristianos se metieran en tantos problemas? Dos de los factores más importantes eran su falta de disposición para participar en los rituales religiosos y su rechazo a inclinarse ante las imágenes de los emperadores.

Antes mencioné la importancia de los cultos cívicos religiosos en el mundo helenista. La gente creía que los dioses exigían sus sacrificios y otras ceremonias porque en caso contrario estarían enojados y descargarían su ira sobre el pueblo como un todo. El rechazo de los cristianos a participar significaba arriesgarse a hacer enojar a los dioses.

El otro factor era la cuestión del culto al emperador. Cuando Roma conquistó el mundo occidental, los gobernante vieron cuán importante era la religión para la gente. En vez de combatir esto, se aprovecharon de esto poniendo imágenes de emperadores romanos en los lugares de culto, junto con las demás deidades. Esto no era un gran problema para los griegos. Aparte del hecho que los romanos eran sus gobernantes, los griegos no eran exclusivistas en su culto. Adorar a una deidad no impedía adorar a otras también.

Sin embargo, para los cristianos Jesús era el Señor; no podía haber ningún otro dios fuera de Él, y no podían inclinarse ante nadie que se atribuyera autoridad divina, incluyendo al emperador. Sin embargo, dado que en las mentes de los romanos el emperador representaba al estado, rehusarse a inclinarse ante su imagen era ser un enemigo del estado.

Por lo tanto, debido a su rechazo a participar de estas actividades, los cristianos eran llamados ateos y enemigos del estado. Su comportamiento era desconcertante para sus vecinos. ¿Por qué no simulaban simplemente? Como ya noté, la religión no era excluyente. La gente no creía necesariamente en los dioses a quienes hacían sacrificios, de todos modos. Y, dado que no había ninguna conexión entre la religión y la ética, las actividades religiosas de uno no afectaban normalmente su vida moral. Así que, ¿por qué no seguían el juego los cristianos? La razón por la que no podían inclinarse ante los emperadores y los dioses era que la idolatría era el pecado fundamental en la iglesia primitiva.

Los cristianos en la iglesia primitiva tenían que decidir dónde podían conformarse a la sociedad y dónde no. Había una diferencia de opinión entre lo que era apropiado y lo que no era apropiado. Pero era claro que todo el que se identificar como cristiano tenía que trazar la raya en este punto: Jesús es Señor, y no hay otro.
Notas

1. Everett Ferguson, Backgrounds of Early Christianity, 2nd ed. (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1993), 188.

2. Ibid., 68.

3. Ibid., 70-71.

4. Ibid., 303.

5. Ibid., 64.

6. Ibid.

7. Ibid., 94.

8. Foxe’s Book of Martyrs, (Old Tappen, New Jersey: Spire Books, 1968), 13.

9. Michael Green, Evangelism in the Early Church (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1970), 136.
Traducción: Alejandro Field



 

25

May

2010

Intimidad 101

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Serie: Cara a Cara: Entrando en la profundidad de Dios

Para poder entrar en la profundidad de Dios, los vamos a llevar por distintas áreas, las cuales te ayudarán a poder alcanzar una relación más íntima con El.

Lo que debemos saber para entrar en la profundidad de Dios es que:

  • Dios desea que profundices en El.
    • Colosenses 3:1,2 – “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.
  • Dios te invita a que profundices en El.
    • Hebreos 4:16 – Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
  • Dios te provee las herramientas,  los métodos y consejos para profundizar en El.
    • Oración:
      • Lucas 11:1,2 – ­“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando termino, uno de sus discípulos le dijo: Señor, ensénanos a orar… Jesús les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos…”
      • Mateo 6:5-9 – “Y cuando ores, no seas como los hipócritas… Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensara en público.   Y orando, no uséis vanas repeticiones…”
    • La Palabra:
      • Juan 5:39, 40 – Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mi; y no queréis venir a mí para que tengáis vida”.
      • 2da Timoteo 3:16, 17: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para ensenar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.
    • El temor de Dios (respetar, reverenciar)
      • Proverbios 1:7 – “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”.
    • Pureza
      • 2 Corintios 7:1 – “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”.
      • 1 Timoteo 4:12 – “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”.
    • Santidad
      • 1 Pedro 1:15-16 – Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito esta: Sed santos, porque yo soy santo”.
      • Hebreos 12:14 – “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”.
  • Si otros pudieron profundizar en Dios, nosotros también podemos.
    • Como se encontraba la situación en el tiempo del llamado de Samuel (1 Samuel 3:1, 7).
      • El sacerdote confundió una oración de Ana (su madre), indicando que estaba ebria.
      • Samuel creció en un ambiente difícil, la palabra de Dios escaseaba, no había visión.  Los hijos del sacerdote hacían lo que querían y el sacerdote no se los impedía.  (1 Samuel  1:9, 10, 12) (1 Samuel 2:12, 17) (1 Samuel 2:22, 29)
      • Samuel estaba en presencia de Dios, pero aun no le conocía. (Tenía información, pero no experiencia) Samuel se mantuvo en el templo, ministrando a Jehová.
      • Samuel no tuvo un modelo, ni le enseñaron a buscar a Dios, ni a reconocer su voz. (1 Samuel 2:11, 18, 21, 26 )
      • No tenía el Espíritu Santo dentro de El mostrándole el camino, dirigiéndolo.
      • Samuel no tuvo las mejores circunstancias, entró en un momento de transición y con desconocimiento de muchas cosas, en medio de corrupción e inmoralidad, pero esto no fue un impedimento para  acercarse a Dios, buscarle y dedicarle su vida.
      • La fidelidad de Samuel fue recompensada y tuvo un respaldo de Dios.

***** ¿Cómo logro entrar en la profundidad de Dios?

  • Debes desearlo
  • Debes dedicarte
  • Debes aceptar los cambios
  • Debes dejarte guiar
 

Clase 101: Conociendo a mi Iglesia

Introducción:
Nuestra declaración de fe está basada en las 16 verdades fundamentales que rigen al Concilio de las Asambleas de Dios. Estas son:

(1) La Biblia es inspirada (2) El único Dios verdadero (3) El Señor Jesucristo es plenamente Dios (4) La caída del hombre (5) La salvación del hombre (6) Las ordenanzas de la iglesia, (a) Bautismo en agua, (b) Santa Cena (7) El bautismo en el Espíritu Santo (8) Evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo (9) La santificación (10) La iglesia y su misión (11) El ministerio (12) Sanidad divina  (13) La esperanza bienaventurada (14) El reino milenario de Cristo (15) El juicio final (16) Cielos nuevos y tierra nueva.

El bautismo en el Espíritu Santo (7)

  • Todos los creyentes PUEDEN recibir el bautismo en el Espíritu Santo.
  • Deben esperar y buscar ardientemente la promesa del Padre
  • Esta experiencia trae provisión y poder para:
    • una vida cristiana victoriosa
    • un servicio productivo
  • Da dones espirituales específicos para un ministerio más efectivo (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1ra Corintios 12:1-31)
  • Es separado de la salvación y sigue a la experiencia del nuevo nacimiento (Hechos 8:12-17, 10:44-46, 11:14-16, 15:7-9)
  • Con este bautismo vienen experiencias como:
    • La plenitud del Espíritu (Juan 7:37-39, Hechos 4:8)
    • Una mayor reverencia a Dios (Hechos 2:43; Hebreos 12:28)
    • Un serio compromiso con Dios y dedicación a su obra (Hechos 2:42)
    • Un amor más activo por Cristo, su Palabra y por los que aun no se han convertido (Marcos 16:20)

Importancia de esta doctrina:
El énfasis en el bautismo en el Espíritu Santo es uno de los enfoques más importantes del movimiento pentecostal.  Algunos no pentecostales piensan que los pentecostales enfatizan esta doctrina y la persona del Espíritu Santo y descuidan a los otros miembros de la Trinidad (Dios el Padre, y su Hijo, Jesucristo) y las otras doctrinas básicas de la fe cristiana, por ejemplo: la salvación y la santificación.  Pero un estudio del currículo educativo y de la literatura general publicada por los grupos pentecostales muestra un equilibrio que encaja con el énfasis de las Escrituras.  Creemos que después de siglos de descuido, los pentecostales trajeron de regreso a la experiencia cristiana un énfasis adecuado en la persona y obra del Espíritu Santo.


Evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo (8)
Hechos (2:4,  8:14-17, 9:17-19, 10:44-48, 11:15-16, 19:2-6)

  • El bautismo en el Espíritu Santo está acompañado de la evidencia física inicial de hablar en otras lenguas (lenguas no aprendidas) según el Espíritu les concede expresarse.
  • Esta forma de hablar en lenguas es básicamente la misma que el don de lenguas.
    • La diferencia está en el propósito y en el uso.
      • La manifestación de las lenguas pude ser observada en la vida personal de oración de todo creyente lleno del Espíritu.
      • El don de lenguas o “mensajes en lenguas” opera públicamente, por lo general en ambientes de adoración congregacional.  Este don es seguido por el  don de interpretación de lenguas.
  • Ambos dones son dados a individuos dentro de la iglesia.
  • Su propósito es el beneficio espiritual del individuo y de la congregación.

Importancia de esta doctrina:
Algunos cristianos no pentecostales ensenan que un carácter como el de Cristo y el fruto del Espíritu son mejores evidencias del bautismo que el hablar en lenguas.  Creen que la experiencia del bautismo ocurre al momento de la salvación, sin la manifestación de lenguas.  La posición pentecostal mantiene que el hablar en lenguaces la evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo, y es separada de la salvación.  La creencia está basada en 5 ejemplos de este tipo de experiencia registrados en el libro de los Hechos (2,  8,  9, 10, 19).

De estos pasajes y de la experiencia personal las Asambleas de Dios sostiene firmemente que el patrón bíblico del bautismo es una obra separada que ocurre después de la salvación.  Siempre va inicialmente acompañada de la expresión audible de las lenguas.  Aunque es cierto que el Espíritu Santo viene a morar en cada cristiano en el momento de la salvación para darle convicción de pecado y señalarle la persona de Cristo, esta obra del Espíritu Santo es diferente al bautismo.

Tristemente, debido a la enseñanza anti-pentecostal, al temor, o a la falta de entendimiento, nunca se disponen a recibir este don maravilloso.  Para algunos cristianos no pentecostales la idea de hablar una lengua que uno no ha aprendido es perturbadora si no atemorizante.  Pero para millones de pentecostales que han hablado en lenguas bajo el impulso del Espíritu Santo es un don valioso.  Y como don, debe ser recibido antes de entender personalmente su valor y utilidad.  Esto solo se alcanza mediante un vaso humano cooperador que ceda completamente al Espíritu Santo y se abra a sí mismo a su bautismo en el Espíritu, con la señal de las lenguas.

Lectura Bíblica

El bautismo en el Espíritu Santo (7)
*Mateo 3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, es más poderoso que yo; cuyo calzado no soy digno de llevar; Él os bautizará con el Espíritu Santo, y con fuego.
Hechos 2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
*Lucas 24:49  Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros la promesa de mi Padre: mas vosotros quedaos en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos con poder de lo alto.
Hechos 1:4  Y estando reunido con ellos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
Hechos 1:8  pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo; y me seréis testigos, a la vez, en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
*Hechos 8:12 Pero cuando creyeron a Felipe, que les predicaba acerca del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, fueron bautizados, así hombres como mujeres. 13 Entonces Simón mismo también creyó, y cuando fue bautizado, permaneció con Felipe, y viendo las maravillas y grandes milagros que se hacían, estaba atónito. 14 Y los apóstoles que estaban en Jerusalén, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan; 15 quienes, habiendo descendido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.
Hechos 10:44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían la palabra. 45 Y los creyentes de la circuncisión, que habían venido con Pedro, estaban asombrados de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían hablar en lenguas y magnificar a Dios.
Hechos 11:14 el cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tú casa. 15 Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos, como sobre nosotros al principio. 16 Entonces me acordé de la palabra del Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
Hechos 15:7 Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió entre nosotros, que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen. 8 Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo también como a nosotros; 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.
*Juan 7:37  En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó su voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38  El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39  (Esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyesen en Él; porque el Espíritu Santo aún no había sido dado; porque Jesús no había sido aún glorificado.)
Hechos 4:8  Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Príncipes del pueblo, y ancianos de Israel:
*Hechos 2:43 Y vino temor sobre toda persona: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
Hebreos 12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gracia, por la cual sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;
*Hechos 2:42  Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.
*Marcos 16:20 Y ellos saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la palabra con señales que les seguían. Amén.

Evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo (8)

*Hechos 2:4  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Hechos 8:14  Y los apóstoles que estaban en Jerusalén, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan; 15  quienes, habiendo descendido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 16  porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17  Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo. 17  Y Ananías fue y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18  Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y al instante recobró la vista; y levantándose, fue bautizado. 19  Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.

Hechos 10:44  Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían la palabra. 45  Y los creyentes de la circuncisión, que habían venido con Pedro, estaban asombrados de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46  Porque los oían hablar en lenguas y magnificar a Dios. Entonces respondió Pedro:

47  ¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48  Y les mandó que fueran bautizados en el nombre del Señor. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.

Hechos 11:15  Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos, como sobre nosotros al principio. 16  Entonces me acordé de la palabra del Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.

Hechos 19:2  les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído que hay Espíritu Santo. 3  Entonces les dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. 4  Y Pablo les dijo: Juan bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en Aquél que vendría después de él, esto es, en Cristo Jesús. 5  Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 6  Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

 

Durante años se ha predicado el recibir el Bautismo en el Espíritu Santo de una manera poco atractiva.  Se han utilizado métodos inapropiados e irreales los cuales han desvirtuado el verdadero sentido del Bautismo en el Espíritu Santo.

Se invitaban predicadores que profesaban tener el poder del Bautismo en el Espíritu Santo, o sea, que imponían sus manos y automáticamente lo recibías.  Otros enseñaban que debías alabar a Dios hasta que la lengua se te trabara y se te pusiera pesada y comenzaras  a hablar disparates los cuales eran el principio del haber recibido las Lenguas.

Te hacían entender que los que hablaban en lenguas eran más espirituales que los que no hablaban en lenguas.  Esto fue creando un escepticismo con el Hablar en Lenguas, por ende, las personas fueron alejándose de desear el Bautismo en el Espíritu Santo.  También las reuniones o cultos se volvían tierra de nadie, porque todos comenzaban a hablar en lenguas y no había un orden.  Las personas preferían Hablar en Lenguas que estudiar y profundizar las escrituras y se volvían fanáticos sin bases sólidas y profundas de las verdades del evangelio.

Muchas de estas personas hablaban en lenguas, danzaban y alababan a Dios fervientemente en los cultos, pero cuando llegaban a sus hogares eran totalmente distintos, no había un cambio, ni una transformación en su carácter.

¿Cómo es posible, que una persona tenga esta clase de experiencia, no ocurra un cambio dentro de ellos?¿ Cómo podrías decirle a una persona, que desee el Bautismo en el Espíritu Santo, cuando no ha ocurrido ningún cambio dentro de ti?

Cuando uno presenta al Espíritu Santo a otras personas, y le recomiendas, que deje al Espíritu Santo tomar control de su vida, debes mostrar que el Espíritu Santo ha hecho un cambio en tu vida.  Hay un anhelo ardiente de buscar más de Él, saber más de Él, relacionarse más con El.  Debe ocurrir una transformación que cambie tu pensar, que te haga mejor ser humano y que te parezcas más a Jesús.

El Espíritu Santo es una persona y se le debe tratar como una persona.  No es un objeto, ni una fuerza, es el Espíritu de Dios que mora con nosotros y dentro de nosotros.  Si logramos entender esto, entonces los demás podrán ver algo diferente, querrán tener lo que uno tiene, creerán lo que uno le dice, porque lo están viendo en nosotros.

No se debe obligar a las personas a que sean bautizados o tengan una experiencia, sino a que tengan relación con el Espíritu Santo.

Cuando entendí todas estas cosas, hubo un cambio de pensamiento en mí.  No solamente había el deseo de un Bautismo, sino también ser completamente lleno de Él.  Desde entonces, me relaciono con El, tengo intimidad con El y todo en mi vida.  Procuro presentárselo a otros a través de mis acciones, amor, compromiso y pasión.  Esta conmigo, está en mi y esta sobre mí.  No me visita, sino que vive dentro de mí.  No se mueve en algunas ocasiones, mas bien, me dirige y me guía.  El es, el Maestro por excelencia, y si estoy triste o desanimado es mi Consolador y mi Ayuda.

¡Gracias a Dios por su Espíritu Santo!

 

Serie: Dios Tiene El Control
Texto: Daniel 3:1-7; 3:12-18; 3:19-23; 3:24-26; 3:27-30

Introducción
Existe una escasez de líderes íntegros.  Dios está buscando personas determinadas a serle fiel y pararse con valentía a defender los principios divinos aun mas allá de su propia vida.  Dios ha prometido estar con nosotros en todo momento, pero nosotros ¿estaremos dispuestos a confiar en lo que él ha prometido y someternos al proceso que sea necesario para que Dios sea exaltado?

I. Exposición y Mandato – Daniel 3:1-7

  1. Expuestos al mundo  (Daniel 3:1-3)
  2. Mandato y orden del rey (Daniel 3:4-7)
  3. Solo tres jóvenes, ¿y los demás? (Daniel 1:3-4, 6)

II. Fidelidad, Cuestionamiento y Determinación – Daniel 3:12-18

  1. Fidelidad (Daniel 3:12-14)
  2. Cuestionamiento (Daniel 3:15)
  3. Determinación (Daniel 3:16-18)

III. Consecuencias Por Su Determinación – Daniel 3:19-23

  1. En muchas ocasiones es necesario entrar en el “Proceso
  2. Dios NO evitó que pasaran por el “Proceso
  3. Nuestra “Determinación” nos lleva a un “Proceso

IV. Intervención Divina – Daniel 3:24-26

  1. Fidelidad, determinación y aceptación del deseo/voluntad de Dios, producen “Intervención Divina”.
  2. Dios cumple sus promesas
    “Isaías 43:2  Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”
  3. La “Presencia Divina “en medio del “Proceso” (Daniel 3: 24-25)

V. Exaltación y Reconocimiento – Daniel 3:27-30

  1. Todos fueron testigos del “Poder de Dios” (Daniel 3:27)
  2. Dieron “Gloria a Dios”,  reconocieron la “Fidelidad” y la “Determinación” de ellos y recibieron su recompensa (Daniel 3:28-30)

Conclusión
El propósito de Dios era mostrarle a todos cuán grande y poderoso es El, pero era necesario que los jóvenes confiaran en El y no tuvieran temor al proceso por el cual Dios los iba a llevar, aunque no supieran lo que realmente Dios iba a hacer.

Al terminar, fueron puestos en un lugar privilegiado gracias a Dios y a su “Determinación”.  Dios continua buscando líderes que se paren de frente, sin temor y expresen su compromiso con El.