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La senadora penepé Lornna Soto investigará la necesidad de requerir a los estudiantes la vacuna contra la influenza AH1N1, ante la cantidad mínima de personas que han acudido a inmunizarse.

“Estoy muy preocupada por la poca participación en la campaña de vacunación contra el virus AH1N1 que el Departamento de Salud desarrolló en las escuelas públicas y privadas. Aunque el Gobierno desarrolló una campaña de publicidad sin precedente, bien enfocada, y un operativo de educación y vacunación en las escuelas, lamentablemente, la incertidumbre, que aún existe entre los propios padres, estudiantes y algunos maestros, ha sido la responsable de que no se haya podido vacunar a los sobre 500 mil alumnos”, sostuvo la senadora en un comunicado de prensa.

Soto anunció que radicará una resolución para que el Senado investigue la necesidad de requerirle a los estudiantes la vacuna. Para hacer compulsoria la vacuna hay que enmendar la Ley Número 24 de Inmunización.

La vacunación en las escuelas comenzó el 7 de diciembre de 2009. La meta era vacunar a sobre 500 mil estudiantes matriculados, pero no se ha alcanzado ni la tercera parte.

“El secretario de Salud, Lorenzo González, y el Centro de Control de Enfermedades recomiendan la vacuna y garantiza que hasta el momento no ha provocado ningún efecto adverso severo entre los ciudadanos que se le ha administrado. Sin embargo, la gente no se mueve a los centro de vacunación y lamentablemente sólo han vacunado poco más de 120 mil personas en Puerto Rico, estadística que es muy baja con una población de más de 4 millones de personas. Así que hay que actuar y debatir este tema de forma responsable y conocer si es necesario que el Estado tome medidas adicionales para garantizar mayor seguridad y protección en la salud de nuestro pueblo”, agregó la Senadora.

Fuente: Vocero

 

ATLANTA — Las autoridades sanitarias retiraron 800,000 dosis de la vacuna contra la gripe porcina fabricada por la farmacéutica francesa Sanofi Pasteur después que ensayos indicaron que no sería suficientemente potente para proteger a los pacientes.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades notificaron a los médicos. La medida afecta a unas 800,000 dosis para niños de seis meses a tres años de edad, que se presentan en jeringas.

Las autoridades sanitarias recomiendan que los niños de esa edad reciban dos dosis con un mes de diferencia. Dijeron que no se sabe cuántas dosis de la vacuna se han suministrado, pero que no parece necesario revacunar a esos niños.

Los lotes habían pasado las primeras pruebas, pero perdieron potencia luego.

 

El pandémico virus H1N1 de la llamada gripe porcina es mucho menos letal que lo temido, señalaron científicos británicos, pero los funcionarios de salud pública no deberían ser complacientes en combatirla y las campañas de vacunación deberían continuar.

El primer análisis exhaustivo de las muertes por H1N1 en Inglaterra desde que el virus fuera declarado pandemia en junio, muestra que hay 26 muertes por cada 100.000 casos de gripe H1N1, una tasa de mortandad del 0,026 por ciento.

El estudio hace eco de una investigación estadounidense publicada el lunes, que encontró que la pandemia de la H1N1 tenía una tasa de mortandad del 0,048 por ciento, es decir 1 muerte en 2.000 casos, siendo sólo un poco más severa que una temporada de influenza promedio.

“La primera influenza pandémica del siglo XXI es considerablemente menos letal de lo que se temía de antemano”, escribió el jefe de Salud de Inglaterra, Liam Donaldson, en el estudio llevado a cabo por su equipo en la Agencia de Protección de Salud del Gobierno.

Los investigadores señalaron que la tasa de mortalidad estimada se comparó con tres pandemias de influenza en el siglo XX -la tasa de la gripe española de 1918 fue de un 2 a un 3 por ciento, y las de 1957 a 1958 y de 1967 a 1968 tuvieron tasas cercanas al 0.2 por ciento-.

Donaldson dijo que las mejoras en nutrición, vivienda y cuidados de salud podrían explicar algunas de las aparentes disminuciones en casos de tasas de mortandad de una pandemia a otra.

“Desde la pandemia más reciente, han habido grandes avances en medicina de cuidado intensivo”, agregó, y muchos más han muerto sin los servicios de cuidado cruciales como máquinas de ventilación para pacientes con problemas para respirar.

El estudio podría disipar los temores entre los funcionarios de salud pública y creadores de políticas de que una gripe pandémica podría matar a millones en todo el mundo, empujando a las economías a la recesión.

También podría fomentar las sospechas de que los funcionarios de salud y la industria farmacéutica promocionó la amenaza presentada por la H1N1.

(Editado en español por Javier Leira)

Recurso: Terra

 

No hay evidencias claras de que la ampliamente usada medicina Tamiflu prevenga complicaciones como la neumonía en personas con influenza, dijo el martes un grupo de expertos médicos.

Gobiernos todo el mundo han movido sus reservas de Tamiflu para combatir la llamada gripe humana, pero una evaluación actualizada de resultados de pruebas clínicas pasadas hallaron que los datos disponibles no son suficientes para determinar si el medicamento elimina las complicaciones en personas sanas.

Roche impugnó el hallazgo y dijo que respalda la robustez e integridad de datos previos que muestran que existe un beneficio.

Las ventas de la medicina antiviral, cuyo nombre genérico es oseltamivir, se dispararon desde el inicio de la actual pandemia de la gripe H1N1 en abril, debido a órdenes masivas de compra desde los Gobiernos en todo el mundo.

Ello dio una ganancia inesperada a la farmacéutica suiza, que en octubre anunció que esperaba que los ingresos por Tamiflu llegaran a los 2,7 miles de millones de francos suizos (2.650 miles de millones de dólares) este año.

El último análisis, que actualiza una evaluación previa del 2006, fue publicado en línea por el British Medical Journal, cuya editora en jefe, Fiona Godlee, dijo que el estudio deja importantes preguntas no resueltas sobre la efectividad del Tamiflu.

“Gobiernos de todo el mundo han gastado miles de millones de libras esterlinas en una droga que la comunidad científica ahora se declara incapaz de juzgar”, señaló Godlee.

Tamiflu, que Roche fabrica bajo licencia de Gilead Sciences, ha estado disponible comercialmente por 10 años como tratamiento contra la gripe estacional y es usado por unos 68 millones de personas en todo el mundo.

La píldora compite con otra medicina contra la gripe, menos usada que el Tamiflu, un inhalador de GlaxoSmithKline llamado Relenza.

Recurso: Terra

 

Cinco de los siete casos mortales de la gripe A que se han registrado en Suiza se han producido después de la vacunación, según los datos difundidos hoy por Swissmedic, el organismo helvético regulador de medicamentos.

En cuatro de los casos, la vacuna empleada fue Pandemrix (fabricada por la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline), mientras que no se conoce cuál fue la vacuna del quinto caso.

Todos los pacientes eran mayores de sesenta años (uno de ellos mayor de ochenta años), y en cuatro de los casos sufrían enfermedades crónicas graves “y se ha podido excluir una relación con la vacuna”, señaló Swissmedic.

El último caso, que concierne al paciente octogenario, se está analizando todavía.

También se ha registrado el fallecimiento de dos fetos en el útero materno después de ser vacunadas la madres con Focetria, fabricada por la empresa Novartis.

En un caso se atribuye la muerte fetal a “factores de riesgo ya existentes”, mientras que el segundo caso sigue en estudio.

En total, desde que comenzó la vacunación a finales de noviembre, se han detectado 197 episodios de efectos secundarios de la vacuna contra la gripe A, pero no se ofrece la cifra de personas que se han inmunizado.

La inmensa mayoría, 169 casos, fueron con Pandemrix, 25 con Focetria, y 3 con Celtura, otra vacuna fabricada por Novartis, ésta con coadyuvante.

El portavoz de Swissmedic, Joachim Gross, explicó que estos datos no indican que Pandemrix sea la vacuna que conlleva más riesgo sino que es la más utilizada.

Entre los efectos secundarios, en 44 de los casos se dio “una reacción grave y conocida”, es decir, un efecto que estaba previsto en el prospecto del medicamento, en su mayor parte reacciones alérgicas con o sin hipotensión, fiebre, escalofríos o picores.

En otros 28 casos hubo “efectos secundarios con reacción grave y desconocida”, entre ellas cinco pérdidas de conciencia transitorias tras la vacunación, y un caso de convulsiones.

La mitad de estos casos, dijo Swissmedic, “no son imputables a la vacuna”.

Recurso: Terra