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El pandémico virus H1N1 de la llamada gripe porcina es mucho menos letal que lo temido, señalaron científicos británicos, pero los funcionarios de salud pública no deberían ser complacientes en combatirla y las campañas de vacunación deberían continuar.

El primer análisis exhaustivo de las muertes por H1N1 en Inglaterra desde que el virus fuera declarado pandemia en junio, muestra que hay 26 muertes por cada 100.000 casos de gripe H1N1, una tasa de mortandad del 0,026 por ciento.

El estudio hace eco de una investigación estadounidense publicada el lunes, que encontró que la pandemia de la H1N1 tenía una tasa de mortandad del 0,048 por ciento, es decir 1 muerte en 2.000 casos, siendo sólo un poco más severa que una temporada de influenza promedio.

“La primera influenza pandémica del siglo XXI es considerablemente menos letal de lo que se temía de antemano”, escribió el jefe de Salud de Inglaterra, Liam Donaldson, en el estudio llevado a cabo por su equipo en la Agencia de Protección de Salud del Gobierno.

Los investigadores señalaron que la tasa de mortalidad estimada se comparó con tres pandemias de influenza en el siglo XX -la tasa de la gripe española de 1918 fue de un 2 a un 3 por ciento, y las de 1957 a 1958 y de 1967 a 1968 tuvieron tasas cercanas al 0.2 por ciento-.

Donaldson dijo que las mejoras en nutrición, vivienda y cuidados de salud podrían explicar algunas de las aparentes disminuciones en casos de tasas de mortandad de una pandemia a otra.

“Desde la pandemia más reciente, han habido grandes avances en medicina de cuidado intensivo”, agregó, y muchos más han muerto sin los servicios de cuidado cruciales como máquinas de ventilación para pacientes con problemas para respirar.

El estudio podría disipar los temores entre los funcionarios de salud pública y creadores de políticas de que una gripe pandémica podría matar a millones en todo el mundo, empujando a las economías a la recesión.

También podría fomentar las sospechas de que los funcionarios de salud y la industria farmacéutica promocionó la amenaza presentada por la H1N1.

(Editado en español por Javier Leira)

Recurso: Terra

 

No hay evidencias claras de que la ampliamente usada medicina Tamiflu prevenga complicaciones como la neumonía en personas con influenza, dijo el martes un grupo de expertos médicos.

Gobiernos todo el mundo han movido sus reservas de Tamiflu para combatir la llamada gripe humana, pero una evaluación actualizada de resultados de pruebas clínicas pasadas hallaron que los datos disponibles no son suficientes para determinar si el medicamento elimina las complicaciones en personas sanas.

Roche impugnó el hallazgo y dijo que respalda la robustez e integridad de datos previos que muestran que existe un beneficio.

Las ventas de la medicina antiviral, cuyo nombre genérico es oseltamivir, se dispararon desde el inicio de la actual pandemia de la gripe H1N1 en abril, debido a órdenes masivas de compra desde los Gobiernos en todo el mundo.

Ello dio una ganancia inesperada a la farmacéutica suiza, que en octubre anunció que esperaba que los ingresos por Tamiflu llegaran a los 2,7 miles de millones de francos suizos (2.650 miles de millones de dólares) este año.

El último análisis, que actualiza una evaluación previa del 2006, fue publicado en línea por el British Medical Journal, cuya editora en jefe, Fiona Godlee, dijo que el estudio deja importantes preguntas no resueltas sobre la efectividad del Tamiflu.

“Gobiernos de todo el mundo han gastado miles de millones de libras esterlinas en una droga que la comunidad científica ahora se declara incapaz de juzgar”, señaló Godlee.

Tamiflu, que Roche fabrica bajo licencia de Gilead Sciences, ha estado disponible comercialmente por 10 años como tratamiento contra la gripe estacional y es usado por unos 68 millones de personas en todo el mundo.

La píldora compite con otra medicina contra la gripe, menos usada que el Tamiflu, un inhalador de GlaxoSmithKline llamado Relenza.

Recurso: Terra

 

Cinco de los siete casos mortales de la gripe A que se han registrado en Suiza se han producido después de la vacunación, según los datos difundidos hoy por Swissmedic, el organismo helvético regulador de medicamentos.

En cuatro de los casos, la vacuna empleada fue Pandemrix (fabricada por la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline), mientras que no se conoce cuál fue la vacuna del quinto caso.

Todos los pacientes eran mayores de sesenta años (uno de ellos mayor de ochenta años), y en cuatro de los casos sufrían enfermedades crónicas graves “y se ha podido excluir una relación con la vacuna”, señaló Swissmedic.

El último caso, que concierne al paciente octogenario, se está analizando todavía.

También se ha registrado el fallecimiento de dos fetos en el útero materno después de ser vacunadas la madres con Focetria, fabricada por la empresa Novartis.

En un caso se atribuye la muerte fetal a “factores de riesgo ya existentes”, mientras que el segundo caso sigue en estudio.

En total, desde que comenzó la vacunación a finales de noviembre, se han detectado 197 episodios de efectos secundarios de la vacuna contra la gripe A, pero no se ofrece la cifra de personas que se han inmunizado.

La inmensa mayoría, 169 casos, fueron con Pandemrix, 25 con Focetria, y 3 con Celtura, otra vacuna fabricada por Novartis, ésta con coadyuvante.

El portavoz de Swissmedic, Joachim Gross, explicó que estos datos no indican que Pandemrix sea la vacuna que conlleva más riesgo sino que es la más utilizada.

Entre los efectos secundarios, en 44 de los casos se dio “una reacción grave y conocida”, es decir, un efecto que estaba previsto en el prospecto del medicamento, en su mayor parte reacciones alérgicas con o sin hipotensión, fiebre, escalofríos o picores.

En otros 28 casos hubo “efectos secundarios con reacción grave y desconocida”, entre ellas cinco pérdidas de conciencia transitorias tras la vacunación, y un caso de convulsiones.

La mitad de estos casos, dijo Swissmedic, “no son imputables a la vacuna”.

Recurso: Terra

 

La gravedad de la epidemia de gripe A se ha sobrestimado y su impacto en la población estadounidense este invierno no será más severo que el de una gripe estacional común, según un estudio publicado hoy por la Universidad de Harvard.

El nuevo virus descubierto este año sí presenta, sin embargo, una amenaza especialmente grave para poblaciones menos vulnerables a la variante estacional, como los niños menores de 5 años y los adultos de 18 a 64 años de edad.

El estudio, publicado en la edición digital de la revista médica PLoS, da la razón a las recientes estimaciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de que el virus ya ha pasado su fase más grave de contagio y su actividad es ahora mucho menor.

Además, el número de hospitalizaciones y muertes registradas esta primavera también es mejor de lo esperado, según los datos provenientes de las ciudades de Nueva York y Milwaukee (Wisconsin).

Así, entre quienes se contagiaron entonces de gripe A, aproximadamente un 1,4 por ciento fueron hospitalizados, menos de un 0,3 por ciento requirieron cuidados intensivos y sólo un 0,05 por ciento murieron.

“Las buenas noticias del estudio son que la gravedad de la gripe A puede ser menor de lo que temíamos”, dijo en un comunicado Marc Lipstich, autor del estudio y profesor de epidemiología en Harvard.

Lipstich subrayó la especial atención que los autores del estudio han concedido a los márgenes de error y la incertidumbre que rodeaba a los análisis de laboratorio de las que partían.

“Hasta ahora, ha sido muy difícil medir el impacto de la gripe, y lo crucial era prepararse para las diferentes consecuencias posibles. En cambio, ahora el virus parece ser mucho más suave, y podemos dedicarnos a analizarlo”, explicó Lipstich.

El estudio, que comprende el periodo entre abril y julio de este año, también ofrece estimaciones que pretenden servir de ayuda a la hora de predecir la gravedad de una posible nueva ola de contagios durante este invierno.

Si, por ejemplo, el virus infecta a un 10 por ciento de la población, el estudio prevé que un máximo de 630 de cada 100.000 personas serán hospitalizadas – unas 46 en cuidados intensivos – y entre 3 y 10 morirán.

Teniendo en cuenta que el virus no está afectando a más del 25 por ciento de la población en ningún país del mundo, el peor escenario que presenta el estudio es el que causaría unas 20 o 25 muertes por cada 100.000 habitantes.

El virus de la gripe A, que llegó a EE.UU. en abril y desató su primera gran oleada de contagios en verano, ha contagiado a 22 millones de personas en todo el país en los últimos seis meses, y ha causado 3.900 muertes, unas 540 de ellas entre niños.

Recurso: Terra

 
El ministerio de Salud chino informó que de 26,18 millones de personas vacunadas contra el virus de la gripe A, 2.867 presentaron reacciones adversas y cuatro personas fallecieron, aunque añadió que tres de ellas por otras causas, informó la agencia oficial Xinhua.El citado ministerio notificó que las tres muertes no están vinculadas a la vacuna “sino que coincidieron con la vacuna” y el cuarto fallecimiento se investiga, aseguró Liang Wannian, director de la Oficina de la Respuesta del Ministerio de Emergencia.

“Las pruebas clínicas y prácticas en China y otros países han demostrado que la vacunas contra la gripe A son seguras”, indicó Liang.

Hasta el 29 de noviembre, China informó de 178 muertes por la gripe, con más de 90.000 personas infectadas por el virus y casi el 80 por ciento se recuperaron.

Liang advirtió que la situación de la gripe en China es todavía “seria” con un número creciente de muertes y más municipios que reportan casos confirmados.

La gripe A aumentó alrededor de un 90 por ciento en las últimas semanas.

Liang dijo que las escuelas siguen siendo el principal objetivo de la prevención.

Recurso: Terra